Cada polla es un mundo

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Las chicas suelen decir que las pollas grandes son las mejores, que les gustan más, y que cuanto más grandes mejor, sin límite. Prefieren un tronco incomible a una pichita juguetona. Y es imposible que todas las tías del mundo, teniendo en cuenta que hay distintos tamaños de chicas y en consecuencia de vaginas, disfruten con el mismo tamaño de pene: el pollón. El kamasutra habla de tres tipos de mujeres y de hombres, atendiendo al tamaño de su miembro sexual. Así, una mujer coon una vagina pequeña o la cadera estrecha tendría un sexo perfecto con un hombre con el miembro pequeño, y una mujer con una gran vagina disfrutaría con una gran polla. El kamasutra pone un nombre para estos tipos de mujeres y hombres, y habla de las posturas más satisfactorias para cada uno, pero yo me quedo con lo importante: es imposible que a todos nos guste lo mismo. Y si no hay razones físicas para que todas las chicas vayan a la caza del pollón, lo único que puedo pensar es que es todo psicológico, que el porno, el merchandising erótico festivo y el personaje de Samantha Jones en Sex and the city tienen tan abducidas a las chicas que creen que deben buscar el gran miembro por encima de todas las cosas, haciendo que todo lo que no sea king-size pierda su valor. Así, valorando el encanto de lo despreciado, de lo que ha perdido su brillo, de lo relegado al olvido, me reafirmé en mi creencia de que los penes medianos y los penes pequeños tienen mucho que ofrecer. La frase “el tamaño no importa” es una gran mentira. Claro que el tamaño importa, pero eso no significa que lo grande sea mejor que lo pequeño, es sólo que cada una tiene que encontrar su tamaño ideal. Del mismo modo que a unas les gustan los chicos rubios y a otras le gustan con bigotito, cada chica debe descubrir cuál es el tamaño de pene que mejor se ajusta a sus necesidades. Las pollas grandes imponen respeto, irrumpen en la relación de una forma casi violenta, concentrando toda la atención a causa de sus dimensiones. El pollón taladra sin piedad, como si con cada golpe de pelvis te inyectaran una droga orgásmica. Los penes pequeños son inquietos, manejables, como pequeñas mascotas a las que acariciar y besar para que sean felices. Los penes pequeños se mueven con agilidad y visitan lugares que los pollones ni imaginan. La maravilla no es un gran miembro, la maravilla es saber sacarle rendimiento al máximo. Y ser consciente de que en el sexo las pollas no lo son todo.

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Esta página contiene una sola entrada realizada por Natasha y publicada el 4 de Septiembre 2006 12:00 AM.

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