Fran el oficinista

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Anoche quedé con Fran. Fran es un hombre que se niega a cumplir los 30, que trabaja en una empresa de calefacción y se está quedando calvo. Tiene la espalda torcida y las manos muy flacas, con unos dedos largos que me hacen cosas que ninguna polla puede hacer. Tiene la polla corta y ancha, como un barril, y no me gusta chupársela porque me duele la boca si la abro tanto. Fran tiene novia, una estúpida de 33 años, dependienta de un videoclub. La novia de Fran es de esas típicas chicas que llevan gafas de montura negra y miran al resto de la gente por encima del hombro. Odio a esas chicas, y por eso me gusta jugar con Fran. Su novia cree que es mejor que yo, pero cualquier día a él se le escapará mi nombre mientras se la esté tirando, y ella tendrá que bajar la mirada cuando me vea por la calle. Estúpida engreída. Hay dos cosas que le gustan a Fran por encima de todo lo demás: el vodka y las pajas. Puede pasarse el día masturbándose casi sin parar, que por la noche me pedirá que yo le pajee mientras él sujeta su vaso de vodka con hielo y lo pasea por mi espalda, como si eso fuera a excitarme. Anoche llegué a su casa y me abrió la puerta en calzoncillos. Ni siquiera me saludó, se sentó en el sofá y empezó a meneársela. Me desnudé y me senté sobre él. Intentó apartarme para seguir viendo la porno que echaban por la televisión y no le dejé, así que me tiró al suelo y siguió pajeándose mientras me manoseaba con sus manos flacas. Finalmente se corrió sobre mí y se levantó, se fue al baño y abrió la ducha. -Ven aqui y límpiate, nena. Me levanté y me metí en la ducha con él. Me frotó suavemente el cuerpo con agua y jabón, besándome en los pezones, en el ombligo, en las manos, y cuando estaba completamente limpia me hizo dar la vuelta e inclinarme hacia delante. Me sujetó del pelo con una mano y me abrió las piernas con la otra, y me la metió con fuerza, mientras seguía cayendo el agua caliente sobre nosotros. Entonces me hizo arrodillarme ante él y se pajeó hasta correrse en mi boca abierta, sin dejar de tirarme del pelo ni de decir guarradas. -Vístete y márchate. Me vestí y me marché.

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Esta página contiene una sola entrada realizada por Natasha y publicada el 18 de Diciembre 2006 12:00 AM.

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