Presentación

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No me llamo Natasha. Natasha no es un nombre que cualquier madre ponga a su hija. Personalmente, me parece un nombre horrible, únicamente digno de una guarrilla de telenovela barata o de una monitora de aerobic californiana. Por eso lo elegí, porque es un nombre feo y estúpido que jamás pondría a una hija. Porque no conozco a ninguna chica que se llame así, ni creo que conozca jamás a una Natasha. Decidí crear este blog cuando Sira X, autora del Diario de una tigresa, decidió dejar el suyo. Solía leerla cuando me aburría, y solía masturbarme cuando la leía. A raíz de descubrir su blog, hará cosa de un año, decidí tomarme la vida con un poco más de erotismo y menos preocupaciones. La cosa era sencilla, sólo tenía que darme cuenta de mi sensualidad oculta y sacarla a relucir en todos los ámbitos de mi vida, sexo incluído, por supuesto. Tras un par de relaciones más o menos estables, quería redescubrirme, quería aprenderlo todo sobre el sexo. Sobre mi sexo. Masturbarme se convirtió en un ritual que requería una concentración absoluta. Dejé de pensar en otros cuando lo hacía. Dejé de imaginarme grandes pollas y lenguas juguetonas cuando quería darme placer. Me di cuenta de que la única forma de redescubrir mi propio placer era pensando única y exclusivamente en mi cuando me masturbaba, verme en un espejo, ver mi cuerpo húmedo y caliente. La masturbación se conviritió en una especie de autopolvo. Empecé a follarme a mí misma, en cuerpo y mente.

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Esta página contiene una sola entrada realizada por Natasha y publicada el 8 de Agosto 2006 12:00 AM.

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