¿Somos lo que parecemos?

| | Comentarios (0)

Hace poco un conocido me dijo que me pegaba el bondage. Es decir, por mi forma de actuar, de hablar, de vestir o de vivir, supuso que me gusta el sexo con ataduras y dominación. Me resultó curiosa la forma con que relacionó una personalidad o un estilo con una práctica sexual. ¿Será cierto que nuestras acciones nos delatan? ¿Hay una relación clara entre nuestras preferencias sexuales y otros ámbitos de nuestras vidas?

Hace tiempo ya que es de estúpidos creer en esterotipos como el del gay juerguista y promiscuo, la lesbiana amargada o el solitario pajero y adicto enfermizo al porno. El aspecto de una persona nos vale de poco si lo que queremos descubrir son sus fantasías ocultas y sus pasiones más profundas, ya que juzgar a un libro por sus tapas no suele llevar a buen camino. Hasta la estudiante más brillante, encantadora y conformista puede ser una gran aficionada al sexo escatológico en sus ratos libres, y a veces el que más presume es en realidad el que más carece. Alguna gente gusta de aparentar lo que no es, mientras otros esconden su verdadero yo por miedo, vergüenza o un simple juego de personajes. Si pudiéramos espiar a nuestros amigos y familiares en sus momentos de cama, seguramente nos llevaríamos una gran sorpresa, y si preguntásemos qué imagina la gente sobre nosotros, también.

Categorías

Escribir un comentario

Sobre esta entrada

Esta página contiene una sola entrada realizada por Natasha y publicada el 27 de Agosto 2006 12:00 AM.

Presentación es la entrada anterior en este blog.

Cada polla es un mundo es la entrada siguiente en este blog.

Encontrará los contenidos recientes en la página principal. Consulte los archivos para ver todos los contenidos.