Finde pasado por alcohol...

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Os voy a contar el finde que hemos tenido Meón 2 y yo. Como ya anunciábamos en algún post anterior, este sábado íbamos a ir atrincar a todas las tías que simplemente respiraran.

Voy a separar la noche en 2 posts… uno va a ser éste, que narra lo acontecido hasta el momento en el que nos metimos en un local.

Nuestro plan siempre es el mismo: beber hasta desinhibirse lo suficiente y empezar a parar meterle cuello a todas las tías. Si al momento se ve que la tronca no va por ningún lado sexual, tiramos millas de allí y probamos a meterle cuello a otra tía.

El sábado quedamos a las 19:00 para comprar las bebidas e ir dándole al tema. Esta vez fue vino y cocacola para el kalimotxo, ron y un brick de sangría. Empezamos a beber y en la mezcla ponía más vino del normal, lo mismo que con el ron, en la parte final de la noche, con lo que me iba tajando más de lo que debería. No sé qué fue exactamente, si la comida, si esos pequeños excesos en el vino y en el ron, los que hicieron que al salir de casa, estuviera mamadísimo. Iba francamente mal, con ganas de potar constantemente y pegando tumbos por la calle de camino hacia la parada de bus.

Llegamos allí y sólo podía ir mirando para el suelo. Creo que Meón 2, me estaba diciendo que mirara a todas las tías que iban pasando, pero en aquél momento no iba nada bien. Estaba jodido por mí y por él (que no es la primera vez que ha tenido que sufrir mis sobredosis de alcohol). Tuve que dar un espectáculo de categoría, ya que la peña se sentaba a mi lado y en cuanto me veían balanceándome de un lado a otro, se cambiaban de sitio (imagino que por si potaba), También un nota abrió la ventana para que entrase un poco de aire. Un bonito gesto de amistad, que podría haber apreciado en caso de estar algo mejor, pero ni tan siquiera fui consciente de haberlo visto.

Llegamos al destino y cuando me puse en pié todo iba de mal en peor. Escuchaba a Meón 2, dándome aliento de esperanzas (“qué buenas están las tías”, “vamos tío, no vas tan mal”…). Una cosa estaba clara las tías están muy buenas y yo no iba tan mal, iba peor. Apoyado por la pared, me disponía a subir por unas putas escaleras, pero aquello no paraba de darme vueltas, una sensación de mierda en el estómago y un fuerte dolor de cabeza… caí al suelo, redondo. Tomé aire, respiré un poco, mientras Meón 2 me esperaba sentado allí mismo.

No podía levantar la vista casi ni un palmo, por temor a marearme aún más y me movía casi como si fuera un puto zombi. Creo que sólo estuvimos andando 30 segundos y me tiré a una pared potando todo o casi todo lo que había tomado (pizza de telepizza y el alcohol de antes)…

Después de dejar todo mi estómago ahí, Meón 2 me fue llevando a la cola de un local. Me dijo “venga coño, que ya tienes que estar bien, que has echado todo el alcohol fuera”. Yo también lo estaba pensando y confiara en que eso fuera así, pero por el momento las cosas seguían exactamente igual de feas que justo el momento antes de potar.

Esperamos un poco en la cola y entramos en el local.

El resto de la historia la escribo en otro post… y Meón 2 continúa su historia por aquí

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Sobre esta entrada

Esta página contiene una sola entrada realizada por Meonzete y publicada el 30 de Octubre 2006 6:38 AM.

Patricia: volumen 2 .... y primer relato sexual es la entrada anterior en este blog.

En el local con Meón 1 es la entrada siguiente en este blog.

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