Patricia: volumen 1

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Hoy voy a escribir sobre una historia que me ocurrió ayer, aunque todavía tendrá segunda parte, eso es seguro.

Resulta que ayer comí con Meón 2 y como siempre suele pasar, hemos bebido lo suficiente como para ponernos más cachondos si cabe. Mientras comíamos y nos seguíamos tajando entró un grupo como de unas 10 tías en el restaurante. Las tías eran ya mayorcitas, aunque como viene siendo de costumbre, me gustaban todas. Había una que me llamó la atención por su inocencia, por su carita de pan y seguramente por ser contratada hace poco en su empresa. La tía era la más joven de todas y además tenía un piercing en la nariz, que me pone bruto.

Ya no podría centrar mi ya poca atención en la conversación que llevábamos Meón 2 y yo, por que la tía la eclipsaba toda.

Meón 1:

- Ufff, qué cachondo me está poniendo esa tía.

Meón 2:

- Dile algo.

Meón 1:

- Ummmm, joder le voy a pedir el teléfono

Meón 2:

- No hay huevos.

Esta frase no tiene ningún sentido... todos tenemos los huevos ya muy fritos, como para hacer lo que sea en situaciones sexuales. No iba con la idea de pedírselo, esa es la realidad, pero el estar tan salido viendo a la tía y esa "provocación" bastó para pedírselo.

Me dirijo a la chica en cuestión y le digo....

- Perdona, ¿me puedes dar tu teléfono, por favor?

La tía se pone colorada, se ríe, se mueve de forma incoherente... mientras sus compañeras se partían el culo y no salían de su asombro. Quizás ella al ser nueva en el curro (esto lo supongo yo) y al ver las risas, se quiso integrar en el grupo y hacerse la "valiente", así que empezó a darme el número de teléfono, que procedo a anotar y a memorizar en mi agenda junto al nombre que ella me había dado: "Patricia"

Ya de vuelta al trabajo, con un puntillo interesante y con unas ganas de meter la picha fuera de toda realidad, empiezan a asaltarme esas ideas que tengo para pasar el tiempo en el curro: llamarla ¿Para qué? obviamente para meter la picha, pero es que tampoco sabía qué es lo que le iba a decir, pero me apetecía llamarla y estar tocándome el pene un poco. Obviamente, mi amigo Meón 2 no se quería perder el espectáculo, así que me acompañó a un despacho en el que trincamos un teléfono y llamamos.

Meón 1:

- ¿Hola? Soy el chico del restaurante que te antes te pidió el teléfono.

La señora mayor que me respondió, con acento pueblerino me dijo:

- ¿Quién? ¿Cómo?

Meón 1:

- ¿Eres Patricia?

Señora:

- No, pero ¿quién eres? ¿qué quieres?

A partir de ese momento se inició una conversación absurda, de la que intentaba de alguna forma una transformación por parte de aquella señora en la tal Patricia. También intenté ponerme cachondo hablando con ella, pero era un poco complicado, por que tenía una voz que me recordaba a mi bisabuela.

Ni que decir tiene que aquello me jodió mucho. Estaba totalmente indignado y cabreado. La tía o bien se había "equivocado" dándome el teléfono o bien me había equivocado yo anotándolo (cosa que no descarto, por la papa que llevaba) Ya era la segunda vez que me pasaba esto mismo en menos de 2 semanas.

Meón 2 y yo hicimos un cálculo rápido del tiempo que había pasado desde que le pedí el teléfono hasta que la llamé y más o menos era una hora. Todavía estábamos a tiempo de ir a buscarla al restaurante. Y eso fue lo que hicimos.

Cuando llegamos al restaurante ya no estaban, pero el camarero nos dijo de qué empresa eran las tipas, así que fuimos hacia allí. Estábamos tan salidos que por el camino empezamos a atrincar todas las tías que pasaban. Hay que ver lo cachondas que están algunas justo después de comer; se nota que la comida no les sacia lo suficiente.

Llegamos a la empresa en cuestión y le digo a la recepcionista que si puede llamar a una tal "Patricia", que no me acuerdo de su apellido pero que sé que tiene un piercing en la nariz. La recepcionista cae en la cuenta de quién es y le llama. Al rato aparece una de las tías que estuvo en la comida. Era su puta jefa. Se despachó a gusto con nosotros, con una reprimenda en plan madre. Si ya me jodió lo de la llamada, ni que decir la reprimenda.

Nos piramos y al llegar al curro, mi cabeza se pone a maquinar otra vez: me pongo a buscar la empresa donde trabaja "Patricia" y después de encontrarla, mando un mail a RRHH pidiéndole el teléfono o su email.

Aún sigo esperando la respuesta.

Ya os contaré cómo evoluciona este tema, por que a esta tía posiblemente la veamos hoy en el restaurante y aún no sé cómo proceder.

¿Qué me aconsejáis?

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Sobre esta entrada

Esta página contiene una sola entrada realizada por Meonzete y publicada el 25 de Octubre 2006 12:33 AM.

Historias de la puta lluvia es la entrada anterior en este blog.

Patricia: volumen 2 .... y primer relato sexual es la entrada siguiente en este blog.

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